La primera actividad de la jornada fue una catequesis sobre las
funciones del monaguillo que nos impartió el joven sacerdote D. Gregorio Casado.
A continuación pudimos descansar y reponer fuerzas con el almuerzo que compartimos entre todos.
Después nos dirigimos a la capilla, donde, de la mano del párroco de Portillo, D. Eloy Fraile, expresamos al Señor
todos nuestros deseos e ilusiones.
Este año probamos a celebrar la jornada a lo largo de la mañana y comer todos juntos en los jardines del Seminario
para aprovechar el buen día que nos hizo.