¿Cómo se llega a cura?
Con la realización de un Proyecto de vida personal y
comunitario:
- que ayude a identificarse con Jesús (DIMENSION ESPIRITUAL). La formación espiritual tiene una finalidad
específica, cultivar la espiritualidad del presbítero. Unifica y fundamenta las demás dimensiones.
- en su corazón de Buen Pastor (DIMENSION PASTORAL). La formación pastoral tiene como objetivo preparar
pastores para el mundo de hoy de acuerdo con las características de nuestra sociedad y el proceso de renovación
puesto en marcha por el Concilio Vaticano II.
- para lo que es preciso ensayar el "sí estoy dispuesto" en los pequeños detalles de la vida cotidiana
(DIMENSION HUMANA). La formación humana tiene como objetivo el cultivo de la madurez en libertad y responsabilidad,
pues la vocación al ministerio presbiteral es un modo específico de realización de la llamada a ser hombre nuevo.
- y prepararse a fondo para anunciar la Palabra al mundo del siglo XXI (DIMENSION INTELECTUAL). La formación
intelectual tiende a que la fe de los futuros presbíteros se desarrolla en dos vertientes:
- de vivencia íntima (contemplación e incorporación al Misterio de Cristo).
- de proyección apostólica.
- en una comunidad de hermanos (DIMENSION COMUNITARIA). La formación comunitaria. El seminarista se prepara
para un ministerio que tiene una "radical forma comunitaria" y para integrarse en un Orden o Colegio: el
Presbiterio Diocesano.
- que quieren acoger la invitación al radicalismo evangélico:
pobreza, castidad y obediencia.