La Fiesta de la Sagrada Familia mira a los ancianos (sábado, 26, a las 18h. en la Catedral)

La Fiesta de la Sagrada Familia mira a los ancianos (sábado, 26, a las 18h. en la Catedral)

22 diciembre, 2020

Con el lema “Los ancianos, tesoro de la Iglesia y de la sociedad” nos disponemos a preparar la fiesta de la sagrada familia , tras un año, que nos ha mostrado la fragilidad del ser humano, y en especial, la fragilidad de nuestros mayores.

 

Los abuelos son un tesoro que no podemos arrebatar a las nuevas generaciones, ya lo dijo el Papa Benedicto XI en el encuentro de familias de Valencia…

 

 

Son un tesoro De la Iglesia, el mismo Señor nos invita a venerarlos “ álzate ante las canas y honra al anciano”

 

Los ancianos son sujetos activos de la evangelización… tanto en el campo de la caridad, de la liturgia, las asociaciones y movimientos eclesiales.. como en el Campos De la Iglesia doméstica, espacio sagrado que agrupa un conjunto de generaciones.

 

Es necesario recuperar la figura de los abuelos, ellos tienen la misión de transmitir la fe a los jóvenes.

Agradecemos si labor silenciosa, que llevan a cabo al enseñar a los más pequeños las oraciones y las verdades trascendentales del credo..

 

La palabra De Dios nos dice.. hijo, cuida de tu padre en su vejez y durante su vida no le causes tristeza

 

Aunque pierda el juicio, se indulgente con él y no le desprecies aún estando tú en pleno vigor.

 

Porque la compasión hacia el padre no será olvidada.

 

Los padres, tenemos la obligación de educar a los hijos en el respeto y la consideración de los abuelos, promovamos la dedicación de largos tiempos con los abuelos en la familia y especialmente con los nietos.

 

Son un tesoro de la sociedad, nos ayudan a valorar lo esencial y a renunciar a la transitorio, la vida les ha enseñado que el amor y el servicio a los suyos son el verdadero fundamento en el que deberíamos de apoyarnos para acoger levantar y ofrecer esperanza.

 

Esmeremos nuestros cuidados ppor los ancianos que están enfermos, sin olvidar que el enfermo que se siente rodeado de una presencia amorosa, humana y cristiana, supera todas forma de depresión y no cae en la angustia de quien, en cambio, se siente solo y abandonado.

Busquemos modos concretos para vivir este cariño y veneración por nuestros mayores, sirva como ejemplo la campaña lanzada por el dicasterio de laicos familia y vida “ cada anciano es tu abuelo”, invita a utilizar la fantasía del amor y llamar por teléfono o por vídeo y escuchar a las personas mayores.

 

La ancianidad es una vocación no es el momento de abandonar los remos en la barca.

 

Este periodo de la vida es distinto de los anteriores, no cabe duda; debemos también un poco “inventárnoslo “porque nuestra sociedad no están preparadas ni espiritual ni moralmente para dar a este momento de la vida su pleno valor.

 

Que la sagrada familia de Nazaret interceda por nuestras familias para que seamos custodios del tesoro que hemos recibido con nuestros mayores.