Arzobispo    Carta pastoral
Lecturas
16 de julio de 2026


Durante el mes de agosto interrumpimos esta cita quincenal que llamamos “Carta Pastoral” del obispo a los miembros de la comunidad diocesana y a cuantos otros quieran acoger o escuchar una palabra que invita a la reflexión. En este texto quiero ofreceros unas propuestas de lectura para estas semanas de verano.

En primer lugar, ¡cómo no!, la Palabra de Dios. Os animo a elegir un Evangelio, a leerlo despacio, incluso, a ser posible, a pasarlo por el corazón. Somos un pueblo, pueblo católico, al que todavía le cuesta estar familiarizado día a día con la Palabra de Dios. Es, por tanto, muy oportuno el conocer a Jesucristo leyendo la Palabra del Señor, el Evangelio y, así, avivar el deseo de ser discípulos y misioneros de esta misma Palabra.

Un segundo texto, un poco más complicado, que propongo para la lectura en estas semanas estivales es el Catecismo de adultos. Este texto, que ha sido publicado hace unos pocos años por nuestra Conferencia Episcopal Española, lleva por título ‘Buscad al Señor’. Hay hoy muchas personas que buscan reavivar su fe. El viaje apostólico del Papa León XIV ha despertado a la Iglesia en las almas de tantos y tantos miembros de la comunidad cristiana y también de otros, incluso, alejados de la vida habitual de la Iglesia. Qué bueno es que podamos acercarnos a una síntesis completa de lo que creemos. El Catecismo ‘Buscad al Señor’ es de fácil lectura, ofrece recursos artísticos, audiovisuales, entrecruza la palabra de Dios y también el resumen de lo que constituye el depósito de nuestra fe. Nos ayuda a comprender mejor qué es lo que creemos, qué celebramos, qué propuesta de vida buena, de vida moral surge del Evangelio y de la Eucaristía y también nos ayuda a ahondar en nuestra espiritualidad, en nuestra oración. El Catecismo ‘Buscad al Señor’ es una buena lectura, seguramente para comenzar ahora, pero para seguirla a lo largo del curso, para compartir también con otros hermanos de la comunidad cristiana.

Puede ser también una buena oportunidad este tiempo para releer o leer por primera vez los discursos de León XIV en su viaje apostólico a España. Podemos escucharlos, incluso ver de nuevo al Papa porque hoy, gracias al mundo digital, están en las redes colgados todos estos discursos, también los textos en páginas diversas y, además, han sido publicados por diversas editoriales. Muchos de ellos han sido un desarrollo de su primera carta encíclica, ‘Magnifica humanitas’, texto que también puede ser objeto de lectura en estas jornadas.

Palabra, Catecismo, Magisterio de la Iglesia hecho Doctrina Social, son, por tanto, buenas referencias para que podamos leer y animar a otros también a reflexionar sobre estos textos, incluso a compartir el eco que producen en nosotros.

Permitidme, para concluir, la recomendación de un texto clásico de espiritualidad. León XIV ha puesto, podríamos decir, de moda en la vida de la Iglesia a San Agustín. Qué buena oportunidad para leer o releer el texto de las ‘Confesiones’, en las que el obispo de Hipona nos cuenta su propia biografía. Nos habla de su experiencia de búsqueda, de su encuentro con el Señor. Confiesa la fe y, al hilo de la confesión de su propia fe, nos ayuda a una fuerte profundización en el misterio de Dios, pero también, quizás, sobre todo en el misterio mismo del hombre, en el misterio del hombre en la historia. Este texto, las ‘Confesiones’ o cualquier otro clásico de espiritualidad conviene ser leídos por nosotros o releídos, puesto que para ser originales en este tiempo en el que somos desafiados para llevar a cabo la evangelización qué importante es volver al origen. El origen nos hace originales.

La Palabra, el depósito de la fe, el magisterio actualizado del obispo de Roma y un clásico de espiritualidad de un gran Padre de la Iglesia.

Buena lectura, amigos, y feliz tiempo de verano. Que sea una ocasión también para la oración, además de la lectura, para el encuentro gozoso con familiares y amigos y para disponer el corazón y todas las fuerzas de nuestro cuerpo para un nuevo curso marcado por una Asamblea Diocesana en la que Palabra, depósito de la fe, el estímulo de la Iglesia en su conjunto, que nos llama la comunión misionera, y la gran tradición de la Iglesia nos empujan a la evangelización, a la misión en esta tierra y para este y en este pueblo del que formamos parte.

Feliz verano