Archidiócesis de Valladolid
El Seminario de Valladolid arranca el curso con la profesión de fe de dos futuros diáconos y un consejo: “Permanecer de pie”
15 de septiembre de 2026
Con el regreso a las aulas de los alumnos de ESO y Bachillerato ha comenzado un nuevo curso en el Colegio Seminario Menor de Valladolid, que este martes 15 de septiembre se ha unido al Seminario Mayor para celebrar la Eucaristía en este primer día lectivo. Un día “para soñar en la vida y en el sueño que el Señor tenga para cada uno de nosotros”, ha afirmado el Arzobispo de Valladolid, monseñor Luis Argüello.
La comunidad educativa —alumnos, seminaristas, sus familias y formadores— ha asistido, además, durante esta celebración a la profesión de fe y juramento de fidelidad de Álvaro Manzano y Nicolás Horea, formados en el Seminario Diocesano de Valladolid, que el próximo domingo 20 de septiembre serán ordenados diáconos junto a otros cuatro miembros de la Orden de San Agustín (OSA), que se ha hecho también presente en esta celebración eucarística de comienzo de curso.


Un consejo para el nuevo curso
“Para cantar el ‘Aleluya’ antes hay que pasar por la cruz”, ha explicado en un momento de su homilía el Arzobispo de Valladolid, un día después de que la Iglesia celebrara la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, lo que le ha servido al prelado vallisoletano para dar también su particular “consejo” ante este nuevo curso académico: “Permanecer de pie ante la cruz de la vida, ante las dificultades”.
Mirando al Calvario representado sobre el Sagrario de la capilla del Seminario Diocesano, y enlazándolo con la memoria litúrgica de los Dolores de la Virgen que celebra también cada 15 de septiembre la Iglesia, monseñor Argüello ha recordado que María “es mártir sin haber derramado sangre”, que permaneció de pie ante la Cruz y que la Iglesia “en cada uno de nosotros” está “llamada al testimonio de permanecer de pie ante las dificultades de la vida”. Unas dificultades, ha ejemplificado el Arzobispo de Valladolid, que en el ámbito propiamente escolar pueden presentarse “ante una asignatura que se me atraviesa” o en la convivencia con un compañero “que no me cae muy bien”. Situaciones ante las que ha llamado al Seminario a ser “una escuela” de “permanecer de pie”.
Y junto al consejo, monseñor Argüello ha ofrecido también una “clave” para lograr “mantenerse de pie” y que expresa, precisamente, la misión de servicio que el diácono tiene en la Iglesia: “Que es ponerse de rodillas”. “Aunque suene contradictorio”, ha concedido el prelado. Ponerse de rodillas para mantenerse de pie.
Informe PISA
Ante los resultados del último Informe PISA, monseñor Luis Argüello ha diagnosticado que “tenemos un problema de esfuerzo”. Y, al tiempo que ha recordado que de la dignidad sagrada que tiene todo ser humano emanan “derechos y deberes”, ha renovado su invitación a “mirar a Jesús en la cruz” y a María “que permanece de pie” a su lado, así como a “hacer verdad” el nuevo parentesco que relata el Evangelio del día (Jn 19, 25-27), que “significa permanecer de pie ante la cruz que nos hace hermanos por su sangre”, ha concluido, teniendo presente ante un nuevo curso de Asamblea Diocesana que Jesús y “su amor” tiran “de nosotros hacia arriba” para “mantenernos en pie ante las cruces de la vida”.