Archidiócesis de Valladolid
El Vaticano reconoce las virtudes heroicas de una monja cisterciense nacida en Cigales que profesó sus votos en Valladolid
24 de octubre de 2025
Durante la audiencia concedida este 24 de octubre al cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el Papa León XIV ha autorizado a este Dicasterio a reconocer las virtudes heroicas de la Sierva de Dios María Evangelista Quintero Malfaz, una monja cisterciense nacida en Cigales el 6 de enero de 1591 que profesó sus votos en el Monasterio de San Joaquín y Santa Ana de Valladolid, donde vivió “largo años”, ha recordado a IEV el delegado de Vida Contemplativa de la Archidiócesis vallisoletana, fray Antonio Benéitez (OCD).
La noticia ha sido recibida “con mucha alegría” en el Monasterio de San Joaquín y Santa Ana de Valladolid, donde entró como novicia, realizó su profesión como monja cisterciense y donde disponen de un cuadro suyo. Así como en Cigales, donde se conserva la pila bautismal en la que la ya venerable María Evangelista Quintero Malfaz recibió el Bautismo.
En el Monasterio vallisoletano vivió y “aquí la recordamos”, ha remarcado la actual abadesa, la madre María Teresa (OCist). De unas hermanas a otras se han ido dando testimonio “de lo virtuosa que había sido y de cómo salió para la fundación en Casarrubios del Monte”, en la provincia de Toledo, donde falleció el 27 de noviembre de 1648.
Las cistercienses vallisoletanas ya han confirmado a IEV que “haremos algún acto de acción de gracias” en la iglesia de su Monasterio. Y “también participaremos”, ha avanzado la abadesa, en los actos de agradecimiento que están ya preparando sus hermanas toledanas.
Para el delegado de Vida Contemplativa de la Archidiócesis de Valladolid, el 24 de octubre de 2025 es un día “grande” porque con el reconocimiento de las virtudes heroicas de sor María Evangelista “de ahora en adelante” se convierte en “venerable” para la Iglesia Católica. ¿Y esto qué supone? “Que la Iglesia, de manera oficial”, remarca fray Antonio Benéitez, “después de estudiar su vida, proclama que la madre María Evangelista ha vivido las virtudes y que es un modelo para nosotros en el que podemos encontrar que el Evangelio que Cristo vivió y predicó se ha encarnado en esta mujer, en sus condiciones históricas, en sus condiciones también de carácter”. En definitiva, “que ha vivido el Evangelio y es una señal de cómo debemos vivirlo los demás”. Esto, sumado, a un mayor “respeto” de ahora en adelante a su figura.
A la espera de un milagro
Su reconocimiento como Sierva de Dios es un primer paso hacia su beatificación, para lo que hace falta la atribución de un milagro. “Sé que ya se tiene en cuenta algún milagro”, ha afirmado fray Antonio Benéitez, que ha invitado también a todos los fieles vallisoletanos a “rezar” para que éste pueda ser reconocido por el Vaticano en un proceso que, puntualiza, es siempre “muy exigente” y “muy contrastado”.
También en el Monasterio de San Joaquín y Santa Ana de Valladolid rezan ya “para que lo reconozcan y siga el proceso adelante”, ha deseado la madre María Teresa.
Sobre el proceso de beatificación de sor María Evangelista, destaca el delegado de Vida Contemplativa el papel de monseñor Braulio Rodríguez. El que fuera Arzobispo de Valladolid entre los años 2002 y 2009 y, posteriormente, de Toledo “ha tenido siempre en esta causa mucho interés”, ha asegurado fray Antonio Benéitez, “y ha movido mucho la causa”.
El reconocimiento de María Evangelista Quintero Malfaz como Sierva de Dios se produce a pocas semanas de la celebración del Día de la Iglesia Diocesana, el próximo 9 de noviembre, y cuya campaña anima, precisamente, a conectar la santidad con el hoy de nuestras vidas.