Parroquia Santa María del Castillo

Fieles y párroco de Muriel, "más tranquilos" y "agradecidos" al ver avanzar los trabajos previos a reconstruir el ábside colapsado

4 de marzo de 2026


Apenas cinco días después de que los operarios de la empresa especializada ISP comenzaran el montaje, ha terminado de instalarse en Muriel de Zapardiel la solución —andamios y lona— que cubrirá temporalmente la oquedad en el ábside colapsado en la Iglesia Parroquial de Santa María del Castillo. Una estructura que facilitará también las tareas de reconstrucción, una vez sea redactado y aprobado por la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural, al tratarse este templo de un Bien de Interés Cultural (BIC), el proyecto de ejecución que elaborará la Delegación de Patrimonio y Obras del Arzobispado de Valladolid.

La presencia de maquinaria pesada y operarios en torno al ábside colapsado el pasado 12 de enero ha hecho que los fieles de Muriel pasaran de la tristeza y el nerviosismo iniciales a estar “más tranquilos” y “agradecidos”, confirma su párroco, Luis Alejandro Gamboa. “Les cambió la cara”, remarca, tras ver cómo el pasado 27 de febrero los trabajos previos a la reconstrucción entraban en una nueva fase con la instalación de los andamios, tanto en el exterior como en el exterior del templo, necesarios para sostener la lona que impedirá la entrada de aves y protegerá también las secciones de los muros que quedaron a la intemperie tras el derrumbe.

En esta localidad de poco más de 100 habitantes la actividad pastoral es “poca”, explica Gamboa a IEV, que en este mes y medio solo ha tenido que trasladar a la Iglesia de Salvador de Zapardiel, a apenas tres kilómetros de distancia, una Misa funeral. Tras explicarle a la familia la situación, que “ha sido algo puntual”, insiste, ésta “agradeció la atención” para procurarle a su familiar fallecido unas exequias dignas, tras las cuales regresaron a la localidad para darle en el cementerio municipal cristiana sepultura.

Los pueblos de la zona están siendo “muy receptivos” con las necesidades de Muriel de Zapardiel, agradece Gamboa, destacando al mismo tiempo la "comprensión" de los fieles de la localidad. La Misa dominical se está celebrando con “normalidad” desde la misma semana del colapso en el local habilitado para tal fin por el Ayuntamiento, al que ha tenido que trasladarse temporalmente el culto hasta que reabra, de nuevo, la Iglesia Parroquial de Santa María del Castillo. Aunque “ya estamos gestionando también atriles, un Sagrario y alguna escayola”, estos últimos “para tratar de enaltecer un poco más la parte religiosa” de este espacio de titularidad municipal a las puertas de una Semana Santa que, al menos este año, avanza el párroco de Muriel, será “excepcional”. Por lo que pide la colaboración del pueblo “porque se están haciendo las cosas con la mayor premura y la máxima profesionalidad”.