Manos Unidas
Manos Unidas declara la guerra a la “violencia silenciosa” del hambre que se cobra la vida de miles de personas
3 de febrero de 2026
Junto a las guerras activas en diferentes puntos del mundo, existen otros muchos tipos de violencia, entre ellas la del hambre. “Una violencia silenciosa, que no hace ruido, ni ocupa portadas, pero se cobra la vida de miles de personas”. Se estima que cerca de 700 millones de personas “se van a la cama sin comer” y otros 2.300 millones “no pueden permitirse una alimentación adecuada”. Frente a estas cifras, Manos Unidas ‘Declara la guerra al hambre’ en su nueva campaña que ha sido presentada esta misma mañana en la Sala de Prensa del Arzobispado de Valladolid.
El consiliario de la ONG en Valladolid, José María Gil, ha afirmado que el propósito de esta edición es el de “tratar de conseguir la paz, porque sabemos que la pobreza y la falta de oportunidades generan conflictos”. Conflictos que se buscan librar no con armamento, sino con herramientas de dignidad. Como así refleja el cartel de este año. “Se trata de derrotar al hambre, pero no con armas, sino con la cuchara”, ha explicado, subrayando este utensilio cotidiano que se alza como “un signo que realmente construye paz” junto a “la educación, la sanidad, los proyectos de desarrollo, el respeto a la vida humana y la búsqueda del bien común” que permiten verdaderamente hacer frente a las adversidades.
Gil también ha aprovechado la presentación para reconocer la labor de quienes sostienen la estructura de Manos Unidas, mostrando su gratitud a los “militantes en esta batalla”, refiriéndose tanto a los voluntarios de la ONG en Valladolid, un total de 130 en la provincia, como a los colaboradores que organizan actividades de sensibilización y recaudación de fondos.
Tras esta presentación, el próximo viernes 6 de febrero, Día del Ayuno Voluntario, a las 19:30 h. tendrá lugar el Lanzamiento de la Campaña, en la parroquia de San Fernando con la celebración de la Eucaristía presidida por el Arzobispo de Valladolid, don Luis Argüello. Y como gesto de apoyo a los más de 700 millones de personas que sobreviven al hambre en el mundo, la ONG desarrollará diversos actos que tendrán lugar en Valladolid y provincia, además de celebrar la Jornada Nacional de Manos Unidas, el próximo domingo 8 de febrero, en todas las parroquias, destinando sus colectas a este fin.
Transparencia y ocho nuevos proyectos
Por su parte, Antonio Álvarez, nuevo presidente de Manos Unidas en Valladolid —tras su elección el pasado mes de noviembre—, ha sido el encargado de desgranar los objetivos específicos para la provincia vallisoletana en este nuevo ejercicio. En su intervención, ha subrayado que la mayor parte de sus ingresos, “casi un 85%”, se destinan a la financiación de proyectos que se llevan a cabo “sin intermediarios”, gracias a los socios locales en el Tercer Mundo. “Son los que nos solicitan ayuda para los proyectos, los que se encargan de fiscalizarlos y rinden cuenta de todos nuestros proyectos”.
Según Álvarez, a nivel local, con 1445 socios entre particulares, parroquias e instituciones, Valladolid ha recaudado 750.000 euros hasta noviembre de 2025, con unos gastos que alcanzan los 8.897 euros. “Esto supone el 1,19% de la cantidad recaudada. Esto nos hace comprobar y asegurar que una gran parte de los ingresos están repercutidos en proyectos en el Tercer Mundo”, ha recalcado.
Para el 2026, la delegación vallisoletana ya tiene definido un plan de acción. “Hemos propuesto ocho proyectos en Camerún, Colombia, Ecuador, Etiopía, Filipinas e India”, cuyo importe total supera los 400.000 euros. Asimismo, el presidente de Manos Unidas en Valladolid, ha detallado que los distintos arciprestazgos están ya eligiendo sus proyectos para coordinar la ayuda con sus respectivas parroquias.
Un hermanamiento de 15 años
Como testimonio de que sí “es posible cambiar el mundo y la vida de las personas”, Silvia Alayo, representante de la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS) de Perú, ha compartido la relevancia que tiene la labor que desde hace 15 años desarrollan en cooperación con Manos Unidas. “Este tipo de relaciones fraternas”, como se expresa desde la Doctrina Social de la Iglesia, representa “la solidaridad de sentirnos responsables todos por todos”.
Durante su intervención, Alayo ha destacado que la relación entre ambas instituciones trasciende la mera cooperación económica para convertirse en un lazo humano profundo. "La cooperación entre Manos Unidas y CEAS es mucho más que una relación de solidaridad norte-sur; es realmente un hermanamiento. Es trabajar juntos, uniendo nuestras manos por la paz, que será siempre posible cuando las injusticias en el mundo no existan y cuando se rompan las cadenas de violencias que existen sobre todo en países de América del Sur".
Uno de los puntos más destacados de su testimonio ha sido el éxito de los programas destinados a mujeres privadas de libertad en las cárceles peruanas y que han propiciado “el desarrollo de sus habilidades o capacidades para el trabajo”. La finalidad de estos talleres laborales productivos se centra en que estas mujeres, que son el "último eslabón de la cadena del narcotráfico", puedan “salir adelante” y abandonar “esos círculos delictivos donde muchas veces caen por la necesidad de mantener a su familia”. A lo largo de estos años, gracias a la labor conjunta con Manos Unidas, han logrado “capacitar a alrededor de 400 mujeres”, ha señalado.
Este es un tipo de los proyectos que se han llevado a cabo, actualmente, ha detallado Alayo, “trabajamos proyectos que tienen enfoque de derechos humanos de manera integral, también para el desarrollo de relaciones de igualdad y equidad entre varones y mujeres”, además de pretensiones orientadas a la “interculturalidad crítica, sobre todo dirigido al empoderamiento, liderazgo de líderes ambientales en defensa de sus territorios” o un rumbo hacia la “ciudadanía activa” que se centra en la “promoción de los derechos ciudadanos y la participación o formación política de los jóvenes para intervenir en la vida pública del país”.
Antes de finalizar, la representante del CEAS ha mostrado su agradecimiento directo a los colaboradores españoles: "Estoy aquí para agradecerle a Manos Unidas, a todo Valladolid y a España en su conjunto lo que están haciendo en el Perú".