Archidiócesis de Valladolid
Miles de escolares actuarán en “Jesús, el compañero perfecto”, musical que aúna fe e IA para educar en su buen uso y evangelizar
15 de mayo de 2026
Si el curso pasado fueron las redes sociales y, más concretamente, Instagram los protagonistas, este lo es la Inteligencia Artificial (IA). Cantamor, la productora formada por Goyo Casado, sacerdote de la Archidiócesis de Valladolid, y Sergio Merino, laico comprometido, vuelve a recurrir en su nuevo musical, ‘Jesús, el compañero perfecto’, a un tema de actualidad dentro y fuera del aula para evangelizar y educar en el buen uso de las nuevas tecnologías desde una perspectiva cristiana.
El musical, que cuenta con la colaboración de la Delegación de Enseñanza de la Archidiócesis de Valladolid, ha sido presentado este viernes en el Arzobispado vallisoletano y reunirá en el escenario del Centro Cultural Miguel Delibes a más de 4.000 escolares de más de medio centenar de centros educativos de Valladolid y Palencia entre el 28 de mayo y el 2 de junio. Escolares que están cursando la asignatura de Religión y que, con su voz, sus gestos y sus bailes formarán parte de una puesta en escena que aúna fe, mensaje, cultura, talento local y profesionales traídos de otros lugares de España, escuela gestionada por la Administración pública y concertada, colegios urbanos y rurales.
Durante su presentación, el Arzobispo de Valladolid, monseñor Luis Argüello, ha destacado cómo esta propuesta emplea la vía de la belleza como “cauce privilegiado para el anuncio del Evangelio” al tiempo que brinda a los escolares “la oportunidad de reflexionar sobre un asunto de tanta actualidad”, como es la IA. “Que a todos nos sorprende”, ha reconocido el prelado, y “nos hace pensar en múltiples posibilidades, pero también nos hace caer en la cuenta de algunos de sus riesgos”. Por todo ello, ha considerado monseñor Argüello que “poder reflexionar sobre esto y ofrecer una propuesta superadora, integradora, creo que es un motivo de alegría y de esperanza”.
Y es que el trabajo comienza en el aula, con la necesaria implicación de los profesores para ensayar canciones y coreografías y trabajar las unidades didácticas facilitadas desde Producciones Cantamor, pero con el empeño de que “lo que se trabaja en el aula”, ha expresado Goyo Casado, sacerdote y codirector del musical, “no quede ahí”, sino “que llegue a la sociedad”.
“Tenemos el deseo de hacer Evangelio”, ha añadido Casado. Con este musical en concreto, en sintonía con ‘Si Jesús hubiera tenido Instagram’, representado el curso pasado, uniendo la figura de Jesucristo y la IA en un guion enteramente compuesto por el propio Casado y Merino, ambos maestros. “Y es que la Iglesia tiene mucho que decir en esto”, ha afirmado Casado, convencido de la necesidad de “acercar a los alumnos una imagen bonita y fresca de Jesús”, de dar “una buena noticia a los jóvenes” al tiempo que se procura “formar” su “corazón” para que hagan un “buen” uso de las nuevas tecnologías; convencido también de la necesidad de poner sobre el escenario “un humanismo que construye”, y, en definitiva, de que “lo religioso esté en el diálogo común de la sociedad”, también “en grandes auditorios”, como la Sala Sinfónica del Centro Cultural Miguel Delibes, y “no solo” en la clase de Religión, las capillas de los colegios o las parroquias.
Coloquio entre lo urbano y lo rural
Precisamente, monseñor Argüello ha querido resaltar cómo el “granito” que se empieza a sembrar en septiembre, al comienzo del curso en uno de tantos colegios rurales que participarán en el musical, “da un resultado global” en las distintas representaciones cuando, ya en el auditorio, “lo pequeñito”, ese mismo colegio rural, “adquiere una dimensión” como parte “de un coloquio, de un mosaico” que “da sentido” a lo vivido durante meses de preparativos en el aula antes de la puesta en escena.
Esta experiencia “vale también para otros elementos de la vida social”, ha reflexionado el Arzobispo de Valladolid, haciendo caer en la cuenta de que “lo pequeño puede encontrar su sentido en la armonía, en la comunión, en el trabajo compartido de varios”. Un signo más de que “en la Iglesia todos cabemos”, ha recogido el guante Casado, resaltando otra de las señas de identidad de este musical, en el que lo mismo interviene un colegio rural agrupado (por sus siglas, CRA) “con tres alumnos que vienen con sus profesores” desde sus pueblos hasta la capital, que colegios de la ciudad que suben al escenario a más de 400. “Felices”, ha remarcado Casado, “de poder compartir con todos”.
Jesús y la IA
‘Jesús, el compañero perfecto’ cuenta la historia de Eva, una joven que en el año 2025 recibe como regalo un robot humanoide creado, precisamente, con Inteligencia Artificial. “Promete ser el compañero perfecto”, ha avanzado Sergio Merino, maestro y arreglista del musical. Pero tras una pérdida familiar Eva comprobará que el “anhelo” que siente en su corazón, ha explicado Merino, “no” lo va a llenar ese mismo robot “por mucho que da respuestas elaboradas y analiza algoritmos súper rápido”. Sin hacer spoiler, Merino se ha limitado a dejar caer que “se puede intuir dónde va a encontrar (Eva) un poco de paz en medio del dolor”.
Merino, por cierto, ha avanzado también que Cantamor ya está trabajando en su propuesta para el curso que viene: un musical, titulado ‘El viaje de tu vida’, que narrará las peripecias de dos amigos. Uno de ellos, “como a mucha gente le pasa”, ha desgranado Merino, “que no nace en una familia de fe”. Por lo que deberá ir “descubriéndola”.
Después de un exitoso primer musical y con las entradas para este segundo ya a la venta en las taquillas del Centro Cultural Miguel Delibes, Casado ha agradecido la “acogida” por parte de toda la comunidad educativa, especialmente de los profesores, de una iniciativa gracias a la cual “percibimos también un deseo grande de hacer bien a las familias”.
“Sed de infinito”
Por su parte, el delegado de Enseñanza de la Archidiócesis de Valladolid, Roberto Tabarés, ha destacado la relación de esta propuesta cultural con una “dimensión esencial” de la asignatura de Religión, “que es la dimensión espiritual”. En este sentido, ha defendido que “el cuidado de la interioridad” de los alumnos “ayuda” a su “desarrollo integral”.
También ha remarcado Tabarés la capacidad de este musical para crear vínculos. Por un lado, con “los contenidos propios” de la misma asignatura de Religión Católica, a través de distintas fichas de trabajo que también “ayudar a desarrollar el pensamiento crítico”; “con otras” materias que se imparten en los centros educativas; e, incluso, más allá de lo puramente académica, para crear vínculos entre alumnos, profesores y familias “no solo de la propia comunidad educativa, sino también de otros centros y de otras provincias”. Otra característica que “me gusta mucho”, ha reconocido, es que “en este mundo trastornado por las prisas y por la inmediatez” esta propuesta ofrezca a los escolares un objetivo “a medio plazo”. Eso “ya de por sí”, ha incidido, “creemos que es educativo”.
En clase de Religión, ha explicado el delegado de Enseñanza, “proponemos a Jesús y su amistad viva con Él, que ayuda en los momentos difíciles y nos enseña, precisamente, a ser mejores amigos y compañeros”. En este sentido, se ha mostrado convencido de que también este espectáculo invitará a una reflexión: “que el corazón de las personas tiene sed de infinito” y que ese mismo corazón “anhela a un compañera más grande y mejor, que es Jesús”.