Secretariado de Cultura

"Música para el alma" lleva la tradición coral a los templos rurales de la Archidiócesis para unir fe, cultura y patrimonio

21 de julio de 2026


Las iglesias de la provincia volverán a convertirse este verano en el escenario principal del ciclo de conciertos "Música para el alma", una iniciativa cultural fruto de la colaboración entre la Archidiócesis de Valladolid, a través de su Secretariado de Cultura, la Diputación Provincial y la Sociedad Avanza.

Esta tercera edición, que se desarrollará desde finales de julio hasta mediados de septiembre, incluye cuatro actuaciones a cargo de los coros Voces de Laguna y Academia Vocal Ensemble, como así han anunciado esta misma mañana durante la presentación oficial del mismo en el Palacio de Pimentel.

Un puente entre fe, cultura y patrimonio

En su intervención, el vicario general de la Archidiócesis vallisoletana, Jesús Fernández Lubiano, ha enmarcado esta iniciativa en una visión integral del patrimonio histórico y espiritual de los municipios de la provincia, destacando que “nuestro rico patrimonio mobiliario artístico, archivístico y musical constituye un tesoro que debe ponerse al servicio de los ciudadanos”.

En este sentido, Fernández Lubiano ha explicado que esta nueva edición responde a una profunda convicción pastoral, artística y social, como es la de “recuperar y revitalizar la vida y el esplendor de nuestras raíces comunes a través de la belleza”. Asimismo, ha insistido en la necesidad de poner esta riqueza histórica al alcance de la sociedad mediante el arte, subrayando que “las iglesias rurales no son meros monumentos del pasado o contenedores vacíos, sino la expresión viva de la fe, la cultura y la vida de los pueblos”, en un continuo intento por “tender puentes en un diálogo abierto entre la fe y la cultura”.

De hecho, evocando la célebre cita del papa san Juan Pablo II: “Una fe que no se hace cultura es una fe no plenamente acogida, no totalmente pensada, no fielmente vivida”, ha reafirmado que, en última instancia, “la verdadera motivación de este ciclo es tender puentes”.

Al detallar las metas de este ciclo de conciertos, el vicario general ha señalado que los objetivos del programa pasan por “revalorizar nuestro mundo rural y nuestros pueblos”, así como por promover “un diálogo entre la fe y la cultura” y consolidar la “colaboración institucional entre la Iglesia y otras instituciones, en este caso la Diputación Provincial”.

Fechas y localidades participantes

En cuanto a los escenarios elegidos, Fernández Lubiano ha detallado que en esta nueva entrega se visitarán las localidades de “Esguevillas de Esgueva, El Campillo, Tordehumos y Mayorga”, municipio este último que “está siendo el centro de la celebración del Año Jubilar de la Santidad con motivo de los 300 años de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, natural de esta localidad y que fue arzobispo en Lima”. Asimismo, ha destacado el valor de celebrar las actuaciones en estos templos, “espacios incomparables de nuestra provincia, aunando el patrimonio material con el inmaterial de las obras musicales”.

La programación arrancará el 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol, en la iglesia parroquial de Esguevillas de Esgueva de la mano del coro Voces de Laguna, formación que repetirá actuación el 16 de agosto en El Campillo. Por su parte, la agrupación Academia Vocal Ensemble tomará el relevo el 18 de agosto en la iglesia de Torrelobatón —templo que fue testigo del bautismo del beato Bernardo de Hoyos— y pondrá el broche final al ciclo el 12 de septiembre en la ermita de Mayorga de Campos. Todos los conciertos tendrán lugar a las 21:00 horas, con entrada gratuita hasta completar el aforo.

Para concluir, Fernández Lubiano ha destacado el significado íntimo de organizar este ciclo en los meses estivales, señalando que “el verano siempre nos invita a la calma, a volver al pueblo, a nuestras raíces, a ver a nuestros abuelos y amigos, y a recordar la infancia”. Enfatizando de esta manera cómo estas citas musicales van más allá del mero espectáculo, ya que llevar a cabo estos encuentros “trasciende el hecho mismo del concierto; es recuperar la belleza que nos habla del valor de la Verdad y del Bien, capaz de tocar el corazón, el alma y las emociones”.