Acción Católica General

Una delegación vallisoletana participa en el Encuentro Nacional de Laicos: “Un chute de energía que nos anima a seguir adelante"

30 de julio de 2026


Del 24 al 26 de julio, una delegación vallisoletana formada por diez miembros de la Acción Católica General, acompañada por el Arzobispo de Valladolid, Monseñor Luis Argüello, participó en Málaga en el Encuentro Nacional de Laicos de Parroquia que se ha desarrollado bajo el lema: "Compartiendo caminos, acompañando esperanzas". El evento reunió a más de 1.200 personas procedentes de 50 diócesis en tres días de convivencia y fe compartida que han marcado el rumbo para seguir impulsando una Iglesia en salida en el día a día de nuestras parroquias.

Tras su regreso, Carolina Pascual, una de las participantes vallisoletanas, define la experiencia como muy “positiva”, destacando el ambiente de “alegría” y el sentimiento de haber formado parte de “una gran familia”.

Objetivo: el acompañamiento

El eje central del evento fue situar el acompañamiento en el corazón de la vida parroquial, especialmente en un contexto social marcado por la incertidumbre y la polarización.

A este respecto, Pascual señala que aprender a acompañar trasciende la mera presencia física, insistiendo en que el acompañamiento “no es únicamente estar junto a quien se encuentra solo; todos necesitamos acompañarnos en la fe y en las dificultades del día a día”, explica. Frente a una época en la que “parece que todo el mundo está encolerizado o con cierto pesimismo”, la participante insiste en que los laicos deben “estar atentos a las necesidades de hoy”, ofreciendo una fe basada en “la esperanza, el encuentro y el diálogo”.

Para lograrlo, considera imprescindible una formación adecuada que permita trasladar ese acompañamiento a los entornos de la vida cotidiana “en el trabajo, la familia o nuestros espacios de ocio”. Asimismo, el encuentro sirvió para afianzar una visión de la Iglesia atenta a las realidades actuales, recordando que “Jesús acompaña a los discípulos estando a su lado, escuchándolos, caminando junto a ellos —ni delante ni detrás— y dándoles esperanza”.

Vivencias compartidas

El programa combinó espacios de reflexión personalizada —con talleres sobre ecología integral, el papel de la mujer, el trabajo o la oración— con otras actividades comunitarias. En estas últimas, a través de interesantes dinámicas, se fijaron las seis claves fundamentales del acompañamiento: el testimonio, la mirada, la esperanza, la fuerza, la luz y la palabra.

En el ámbito más personal y emotivo, Pascual rememora la intensidad de los espacios celebrativos, como las eucaristías y la vigilia, así como el valor formativo de los testimonios ofrecidos durante los grupos de trabajo.

Proyección en la Archidiócesis de Valladolid

El aprendizaje de Málaga ya tiene una traducción práctica en la Archidiócesis vallisoletana. De la decena de asistentes, ocho han iniciado un proceso formativo y de profundización espiritual en la parroquia de Zaratán, acompañados por su párroco y consiliario, Guillermo Camino.

“Todo lo que se ha vivido ha sido una semilla que ahora tiene que dar fruto para hacer parroquias más vivas”, señala Pascual. La hoja de ruta inmediata pasa por consolidar este grupo de trabajo local y servir de modelo a otras comunidades de la Archidiócesis, porque para “acompañar a los demás también tienes que estar tú acompañado y enriquecer tu vida de fe. La idea es afianzar nuestro grupo y compartir la experiencia con otras parroquias de Valladolid que quieran acogerse también a este camino”.

“Ha sido un chute de energía que nos anima a seguir adelante con nuestra misión y con todos nuestros retos. Ahora toca ponerse manos a la obra”, concluye.