Archidiócesis de Valladolid

"¡Ven, no estás sola!", el mensaje de la directora del COF Diocesano de Valladolid ante un embarazo inesperado

10 de octubre de 2025


Debate político y social significativo el que provoca el tema del aborto en España. Marcado más aún por la reciente propuesta del presidente del Gobierno de incluir el derecho al aborto en la Constitución Española, la también reciente polémica que afloró tras una sesión plenaria en el Ayuntamiento de Madrid sobre si existe o no un síndrome postaborto y la tendencia alcista que confirman los datos del Ministerio de Sanidad en Castilla y León, donde en 2024 se practicaron 3.175 abortos. De los cuales, menos del seis por ciento alegando grave riesgo para la vida o salud de la embarazada, riesgo de graves anomalías en el feto y por anomalías incompatibles con la vida o enfermedad extremadamente grave o incurable.

Como todo en esta vida, es necesario poner sobre la mesa toda la información —como recordó el Arzobispo de Valladolid y presidente de la CEE, don Luis Argüello, la Ciencia sostiene que "en el seno de una mujer embarazada hay una nueva vida" y "esto no es una cuestión de fe", añadió el prelado— y conocer las posibles consecuencias que algunas mujeres padecen tras tomar esta decisión.

Para el COF Diocesano de Valladolid es necesario ofrecer una mirada “amorosa” ante el “sufrimiento” que, efectivamente, puede originar un aborto, aunque no en todas las mujeres. En este marco, el COF Diocesano de Valladolid es esa mano amiga que ofrece esperanza. Nieves González Rico es su directora, es además médico y máster es Sexología.

Pregunta: ¿El aborto tiene consecuencias sobre la mujer, puede conllevar un sufrimiento?

Respuesta: Es importante recordar que el aborto provocado no afecta a todas las mujeres por igual. Algunas no señalan ninguna dificultad y otras, sin embargo, hablan de un malestar leve o muy profundo que las genera mucho sufrimiento.

P: Y, ¿cómo se identifica ese sufrimiento postaborto? ¿Cuáles son esas señales de alerta que se pueden detectar?

R: Las posibles reacciones son variadas: tristeza, sentimiento de vacío, culpa o vergüenza, un nerviosismo que las altera durante el día y que las dificulta conciliar el sueño… pesadillas que se repiten, rabia que, a veces, explota con sus parejas o personas cercanas, dificultades en la intimidad sexual y recuerdos súbitos de la experiencia del aborto. Estas reacciones pueden ser muy leves o profundas y, con frecuencia, las mujeres no se explican qué les está sucediendo.

P: Son diversos los sectores que ponen el acento en que el aborto es una decisión libre, nadie te obliga a ello. Si es así, ¿por qué tras dar el paso puede surgir ese sentimiento de culpa?

R: Ese es el tema. La pregunta que la mujer se hace es: ¿Por qué sufro, si yo he tomado la decisión que creía mejor en mi situación? Y esconden sus sentimientos. ¡Silencio total! Pueden sufrir porque el aborto provocado es una decisión libre y, como toda decisión libre, lleva consigo un componente de responsabilidad que, a veces, pesa en el corazón. Puede surgir la pregunta: ¿Podía haber tomado otro camino y tener ahora a mi hijo? Es importante acompañar a la mujer a tomar conciencia de que su libertad pudo estar muy condicionada por personas, situaciones, factores sociales y culturales que, sumados, la abocaron al aborto. En todo caso, ha vivido la pérdida de una vida en su seno y las pérdidas duelen.

P: Desde el COF acompañáis a mujeres que sufren esta situación tras un aborto. ¿Cómo es este proceso de acompañamiento?

R: Toda mujer es acogida incondicionalmente. Hay que escuchar mucho, permitir que afloren sentimientos escondidos y recuerdos enterrados, entender que esa pena es una reacción normal y reconocer todo aquello que la pudo condicionar, para luego ir recuperando la autoestima, la confianza perdida y amarse para poder amar en verdad. Es un camino. El mensaje es: ven, no estás sola.

P: Hay otra alternativa, que es querer ser madre, seguir adelante con un embarazo, aunque este haya sido inesperado. El COF no deja sola a estas mujeres…

R: Ante un embarazo inesperado en el que te sientes superada por las circunstancias y tremendamente vulnerable, de nuevo, te decimos: ¡Ven al COF, no estás sola! Te acompañamos de forma gratuita en la gestación, en tu maternidad y en lo que necesites, tanto personalmente como en relación con tu niño o tu niña.

P: ¿Qué recursos demandan más las mujeres que deciden seguir adelante con su embarazo inesperado?

R: En el Servicio de Ayuda a la Vida del Centro de Orientación Familiar de la Archidiócesis de Valladolid recibimos demanda muy variadas. En ocasiones, hay dificultades económicas y hay que ayudar con canastillas, ropita para el bebé o la madre, pañales o productos de higiene o alimentación. Otras veces, la dificultad es la soledad y la falta de apoyos en su maternidad inesperada. Para esto, un equipo de voluntarios y de profesionales se ponen a su disposición para apoyar las necesidades de esta nueva etapa de su vida y orientar sus dudas. Hay mujeres que, agradecidas por el cariño y ayuda recibida en el COF, se han quedado como voluntarias para acompañar a otras mamás. Somos una gran familia.

P: La información es esencial. ¿La hay para quiénes han decidido continuar con un embarazo inesperado? Hace poco veíamos cómo el Gobierno promocionaba, a través de dos ministerios, una página proaborto que ni siquiera es del Gobierno, pero de otras alternativas, como la que se ofrecen desde el COF, en ocasiones, no tenemos suficiente conocimiento...

R: Claramente faltan políticas y, por tanto, intención y recursos para que estas madres en situación de vulnerabilidad puedan seguir adelante con el embarazo, recibiendo y cuidando a sus hijos. Este cuidado es un camino largo que implican muchas personas y ayudas concretas, pero… ¿dónde están las ayudas reales? Recuerda: no estás sola. Puedes ponerte en contacto con nosotros a través del teléfono 983 337 321 o entrar en la página web www.cofdiocesanovalladolid.org, donde aparece el enlace para ponerse directamente en contacto.

P: ¿No sería todo mucho más fácil si a estas mujeres se las preguntara: “¿Qué necesitas?”

R: Evidentemente, porque muchas veces te cuentan que se sienten como sentadas en una cinta transportadora porque lo que se les ofrece es, precisamente, el aborto, facilitar el aborto. Y lo primero es mirarlas, interesarse por ellas y preguntarlas: ¿Qué necesitas? ¿En qué te puedo ayudar? Porque es lo que todos necesitamos: decir, compartir, que, a veces, lo que necesitas es compañía para vivir las circunstancias.