La exposición, organizada por el Taller de Iconos del Centro, presenta obras realizadas con distintas técnicas: restauración, lámina sobre tabla, pintura sobre tabla, repujado en estaño...
Los iconos, mediante la imagen, transmiten el mensaje evangélico que las Sagradas Escrituras transmiten con la palabra; son como una tercera belleza intermedia entre la fotografía y el lenguaje abstracto. Quien venera un icono, venera la realidad en él representada.