La imagen de Santa María "La Vulnerata" (herida o injuriada) fue mutilada en Cádiz por las tropas inglesas mandadas por el Conde de Essex que asaltaron la ciudad en 1596, y desde entonces fue muy venerada y trasladada a Madrid. Los estudiantes y profesores católicos del Colegio de Ingleses pidieron reparar el comportamiento de sus compatriotas y consiguieron el traslado de la imagen a Valladolid el 8-9-1600, quedando instalada en la capilla del Colegio. Los estudiantes juraban ante ella volver a Inglaterra y ejercer como sacerdotes, siendo algunos martirizados, y la gran devoción a la imagen obligó a construir en 1679 la capilla actual, en la que ocho cuadros recuerdan su historia. Hoy en día, los seminaristas siguen orando semanalmente para reparar aquel ultraje y pedir la conversión de Inglaterra, y se celebran diversos actos en torno a la fiesta de la Virgen, que por indulto especial tiene lugar el sábado siguiente a la Inmaculada Concepción.