Despedida a las hermanas clarisas de Medina de Rioseco

Despedida a las hermanas clarisas de Medina de Rioseco

7 Diciembre, 2017

6-12-2017__ El municipio de Medina de Rioseco, dijo adiós a las madres Clarisas, tras más de cinco siglos en la localidad, y lo hizo con una emotiva Eucaristía presidida por el cardenal arzobispo de Valladolid, don Ricardo Blázquez, en una iglesia conventual abarrotada de fieles. (En la imagen, don Ricardo, escoltado por dos de las religiosas que todavía vivían en el cenobio).

 

La marcha de las Clarisas y el cierre del convento era inevitable. Tras el fallecimiento de sor Piedad Cuadrado, el pasado 28 de octubre, a los 51 años, mantener abierta la comunidad con tres religiosas octogenarias se había convertido en un imposible pero, aunque no por anunciado fue menos doloroso para ellas y para los riosecanos, muchos de los cuales no pudieron contener las lágrimas durante el homenaje.

 

Hubo abrazos, recuerdos y una carta, con la que la madre abadesa, María Concepción Vega, visiblemente emocionada, reconoció que las clarisas se han sentido durante siglos como “el corazón espiritual de Medina de Rioseco”. “Os hemos acompañado como unas riosecanas más, con nuestro afecto, cercanía y oración”, añadió la abadesa, quien destacó que no deseaba hablar de despedida “pues siempre viviremos con la esperanza de que un día las Hijas de Santa Clara regresarán a Medina de Rioseco”. Además, apostilló, “cambiamos de residencia pero el amor hacia vosotros permanecerá allí donde nos encontremos”.

 

Además de don Ricardo, que en su homilía reconoció la “precariedad de las vocaciones” y agradeció a las religiosas “haber gastado generosamente sus vidas en el convento”, intervinieron el párroco, Juan Carlos Fraile, quien destacó la atención prestada a los más necesitados del municipio, y el alcalde de la localidad, David Esteban, quien alabó los “528 años de trabajo, dedicación, oración, humildad, honestidad, comunidad y convivencia” de las monjas.

 

El reconocimiento más oficial había tenido lugar por la mañana, cuando las abadesas riosecana y vallisoletana (las tres hermanas vivirán ahora en el convento de Santa Isabel de Hungría, de la capital), recibieron una mención especial por parte del Ayuntamiento.